Un breve comunicado tras la derrota ante Escobar FC daba cuenta que Juan Monge había dejado de ser el técnico de Gimnasia y Esgrima y es una lástima que un referente del club se tenga que ir de esa manera, pero son las reglas de nuestro fútbol.
En la previa pensamos que la incorporación de Juan al frente de plantel era una buena opción porque apuesta al buen juego, a la posesión, pero sin potencia ofensiva esa posesión es intrascendente. Algo de eso ocurrió y entonces Gimnasia acumuló solo un punto en seis presentaciones y con apenas 4 goles.
La ecuación era simple y lo que se había anunciado para la semana pasada se postergó una fecha más, una vida más como dicen, que entre las falencias del equipo y la labor del árbitro no lo hicieron posible.

A favor de Juan debemos decir que no le permitieron que llegara su ayudante de campo, en una maniobra que nadie explicó y que ponía a Javier Lenciza como asistente técnico cuando aún estaba dirigiendo a Juventud Urdinarrain en la Copa Entre Ríos. Esto que cayó muy mal en Lenciza, quien tiene una trayectoria impecable, hizo que desistiera de la posibilidad aún después que se tuvo que ir de Juventud por esta publicación aunque, desde Urdinarain, digan otra cosa.

Tampoco habría tenido injerencia en la elección de los refuerzos por lo que, de ser cierto esto, estamos con que Juan llegó ”entregado” a esta oportunidad de dirigir al Lobo.
No se anunció, pero seguramente Angel Gómez se haga cargo del equipo, como ya ocurriera cuando se fue Luis Tonelotto.
En tanto, se dice que están a la búsqueda de un nuevo entrenador pero, también se dice, que era la idea que se vaya Monge para que asumiera Gómez. El tiempo dirá cuál de esta opción se produce.
Pero por lo pronto otro fracaso de la dirigencia y los que lo eligieron tendrían que salir a darle explicaciones a sus socios que son los que sufren cada derrota y cada vez acompañan menos.
