Rocamora ganó un inolvidable partido con el aporte de 5 jugadores de su cantera. El «vamos, vamos los pibes» explotó en el «Paccagnella» que vivió una gran noche.
Rocamora tuvo en la noche del martes una de esas jornadas que será difícil de olvidar para sus hinchas y para los jóvenes del club. Ganarle a La Unión tiene un sabor especial en el básquetbol uruguayense en general y más si se lo hace con los jóvenes de la cantera, tiene aún mejor sensción.
No podemos hablar de “pibes” en el caso de Tomás Losada y Pascual Santini quienes, pese a su juventud (no llegan a los 20 años) y los pocos partidos de Liga sobre sus espaldas, ya parecen unos veteranos. Y si no podemos mencionar en este caso a Tomy o Pascual, menos se podrá con Valentino Occhi, cada vez más jugador y más influyente en el equipo.
Pero en la noche del sábado le tocó ingresar a Bautista Mangioni y Franco Fereyra Bonnin. Y les tocó ingresar en un momento de partido caliente, complicado donde Rocamora mandaba en el tanteador pero siempre con La Unión asediando.
La gran noche de Bauti Mangioni
Partido caliente donde se fueron cargando de faltas personales los “grandotes” de ambos equipos. Pero lo dicho en el comentario, La Unión tiene relevos de mayor rodaje en partidos de Liga que Rocamora.
Pero la apuesta a juveniles del Rojo local se afirma en darle minutos de juego y Amato mandó a la cancha a Bautista Mangioni, el “Popito”, en lo que era su primera convocatoria entre los 12 y , obviamente, sus primeros minutos en cancha.
Con la casaca número 12 al interno le alcanzaron algo menos de 3 minutos para ser muy importante. Anotó cinco puntos producto de dos mandadas debajo del aro y el tiro libre por la falta. Además hubo otra entrada donde fue claramente “fauleado” y que lo árbitros ignoraron. Si a esto le agregamos que aportó un rebote en tierras de gigante, Bauti seguro que tuvo una noche donde no pudo dormir y que le será muy difícil de olvidar. Y por todo esto también fue el más saludado al final del partido. Para todo eso le alcanzaron los 3 minutos que estuvo en cancha.
El ingreso de Franco Ferreyra
Tras los minutos de Bautista lo reemplazó otro chico del club, Franco Ferreyra Bonnin, con algo más de experiencia, con algunos minutos en cancha pero muy pocos.
Y a Franco le tocó ir a la línea de los libres, donde marraron varios y allí no fracasó y aportó dos puntos para este gran triunfo de Rocamora.
Un largo festejo
El festejo de todo el plantel y la gente duró bastante pero, una vez que se fueron “los grandes” quedaron los chicos del club con los jugadores de las formativas para seguir cantando y bailando con los hinchas que quedaban en la cancha. «Quiero que esta noche sea eterna» como dice la canción y seguro que estos chicos no querían que la fiesta por los festejos se termine.
(Foto principal la felicidad de Jose Punzi y Bautista, su hijo)