(Por Alberto Bonvín). Rocío Belén Benito, médica del servicio de cardiología del Hospital Universitario Fundación Favaloro, combina su profesión con una profunda pasión por los deportes, un cruce perfecto que da origen a esta entrevista.
Pero vale una introducción a esta nota. Hay personas que por su calidez se ganan un lugar especial en nuestras vidas; eso me ocurrió con la Dra. Rocío Belén Benito, cardióloga de la Fundación Favaloro. No es uruguayense, pero cuidó tanto de mí que ya la considero como una amiga, una compatriota de «doble ciudadanía» como algunos más que tenemos en la página.
Todo comenzó en 2023, cuando llegué al hospital junto a mi gran amiga-hermana Débora y también junto a Jorge y Facu, para tratar mis arritmias. El equipo del Dr. José Luis González –recomendado por el doctor Martín Oliva– resolvió el problema con una ablación impecable, y Rocío –integrante de ese equipo- quedó a cargo de mi seguimiento. Como los controles funcionaban de maravillas, el plano médico se resolvía rápido y abría espacio a una linda amistad. Hablábamos de la vida, de sus raíces en Chaco, de su profesorado de danzas y de su amor por la Doma de Diamante, hábito que tomó por una herencia familiar. Hace poco supe que también es una apasionada deportista que viene de correr el Patagonia Run, que hace triatlón, natación; el impulso definitivo para sentarnos a charlar y armar esta nota.
¿Dónde naciste?

Nací en Charata, Chaco. Crecí allí junto a mi familia y a los 17 años me radiqué en Rosario para comenzar la carrera de Medicina. Luego de concluir mis estudios de Medicina y la especialidad en Cardiología, comencé una nueva etapa en Buenos Aires para realizar la subespecialidad en Electrofisiología en Fundación Favaloro, donde me encuentro desde hace tres años y medio.
¿Cómo se compone tu familia?

Mi esposo Renzo y dos mascotas (Sam y Princesa). En Chaco tengo mis padres (Inés y Rubén), dos hermanas más grandes (Karina y Marina), un hermano menor (Gonzalo), cuñada/os (Ludmila, Carlos y Gerardo) y 4 sobrinos (Leandro, Martín, Matheo y Angelo).
¿Cómo es tu especialización en medicina?
Soy Médica Cardióloga especializada en Electrofisiología, una rama de la cardiología que se dedica al diagnóstico y tratamiento de las arritmias cardíacas.
¿Siempre hiciste deportes o comenzaste de grande?
Siempre me gustó mantenerme activa, frecuentemente iba al gimnasio, pero nunca me había involucrado de lleno en deporte de resistencia. De chica y durante toda mi adolescencia hacía danzas (de hecho, soy profesora de danzas españolas, árabe y folclore).
Empecé a correr hace un año casi como un desafío personal y en enero de este año comencé a entrenar con un grupo para triatlón (Triatlón Para Todos) y descubrí una nueva pasión.
Supimos que corriste Patagonia Run. ¿Qué otras cosas hiciste y qué viene en el futuro?

Patagonia Run fue una experiencia increíble e inolvidable porque significó mi primera media maratón de montaña. El año pasado corrí 7K en la Carrera Verde de Fundación Favaloro y 12K en el Cruce de Salto Grande. Este año el 18 de abril hice mi primer Triatlón Sprint en aguas abiertas y MTB (750m nadando, 20K en bicicleta y 5K corriendo) y el 25 de Mayo corrí los 10K de la Carrera Maya. Ahora mis próximos objetivos son el Duatlón de la Ciudad, la Media Maratón de Buenos Aires y, si reúno el coraje suficiente, el Ironman 70.3 de Buenos Aires en Octubre.
¿Cómo organizás tu agenda entre las guardias, consultas y los entrenamientos?
En la semana la mayoría de los días entreno después del trabajo, y algunas veces prefiero hacerlo muy temprano antes de comenzar con la jornada laboral, depende el día y el entrenamiento que toque. Los sábados tengo guardia fija 24hs por lo que muchas veces los domingos post guardia llego a casa, desayuno y salgo a entrenar.
¿En qué momentos del entrenamiento o una carrera pensás como médica y no como atleta?

Conocer cómo funciona el corazón (y el cuerpo en sí) hace que muchas veces analice determinadas sensaciones desde una mirada profesional. Pero la mayoría del tiempo intento ser simplemente una “deportista” más, disfrutar del entrenamiento y confiar en el proceso.
¿Qué estudios específicos debe hacerse una persona antes de empezar a correr o entrenar fuerte?
Depende de la edad, los antecedentes y el nivel de exigencia que se planee alcanzar. En términos generales, una evaluación médica completa, un examen físico, un electrocardiograma, una prueba de esfuerzo (ergometría) y un ecocardiograma doppler son suficientes para comenzar. Lo importante es entender que cuidar la salud también forma parte del entrenamiento.
¿El corazón de un deportista cambia físicamente respecto al de una persona sedentaria?
Sí. El entrenamiento sostenido genera adaptaciones fisiológicas que hacen que el corazón trabaje de manera más eficiente. Dependiendo del tipo y la intensidad del deporte, pueden observarse cambios en el tamaño de las cavidades cardíacas, el grosor de las paredes y la frecuencia cardíaca en reposo. Estas modificaciones conocidas como “corazón de atleta” suelen ser normales y reflejan una adaptación beneficiosa al ejercicio.
¿Qué rutina deportiva seguís para mantener tu propio corazón sano?

Entreno seis días en la semana y uno descanso. Al entrenar para triatlón tengo dos días de natación, tres de ciclismo, tres de running y ejercicios de fuerza, algunos días teniendo que realizar doble turno de entrenamiento.
¿Cuál es el límite real entre el deporte saludable y el esfuerzo peligroso?
El límite aparece cuando dejamos de escuchar al cuerpo. El deporte es una de las mejores herramientas para cuidar la salud cardiovascular, pero debe practicarse de manera progresiva, respetando los tiempos de recuperación y prestando atención a los síntomas de alarma. Como médica y deportista, aprendí que el objetivo no es entrenar más, sino entrenar mejor, construyendo hábitos que nos permitan disfrutar del ejercicio durante toda la vida.
