La palista, doble medallista panamericana, fue recibida esta noche por su club, Regatas Uruguay.
Magui Garro, tras dos meses fuera del país, compitiendo en los Juegos Panamericanos de Lima y el mundial de Szeged en Hungría fue recibida por su gente y brindó una conferencia de prensa en la que estuvo acompañada por Diego Cherot, presidente del «Celeste» y el profesor Jorge «Coco» Elola, entrenador de los planteles de Regatas y del seleccionado nacional de cadetes.

La felicidad de Magui con las dos medallas de Lima.
Jóvenes palistas, dirigentes del club, familiares y algunos amigos acompañaron a la palista en su regreso a nuestra ciudad.
Magui contó de sus experiencias en ambos torneos, de la felicidad por las medallas conseguidas en Lima y el dolor por no haber podido conseguir, en Hungría, el pasaje a los próximos Juegos Olímpicos. «Ahora valoramos más los que hicimos en el 2015 cuando clasificamos para Río de Janeiro algo que quizás en su momento no le dimos el valor que tenia».
En el mundial no lograron los mejores resultados pero, como dijo el colega Santi Lacava, «tendremos que valorar más a los atletas que estén entre los 10 ó 15 del mundo».
Magui, le contó luego a DD, del esfuerzo que representa poder competir en este nivel, que estuvo casi todo el año afuera; más allá de estos meses de Panamericanos o Mundial.

Coco Elola y Dego Cherot acompañaron a Magui,
«Casi seis meses estuvimos afuera este año, entre concentraciones, viajes y competencias. Y no fueron más porque algunas concentraciones fueron en nuestra ciudad y en el medio tuvo que rendir algunas materias».
Magui reparte su tiempo entre el deporte, familia, amigos y el estudio, la Economía y la Administración Agraria donde le van tan bien como en el canotaje.
Pero no puede con el genio y el propio Coco Elola lo confiesa que no había regresado de su larga gira y ya estaba preguntando por la fecha del entrerriano que organizará Regatas en nuestra ciudad en los próximos días.
Magui es la deportista de elite más importante con la que cuenta nuestro deporte desde hace unos años; eso no le impide colaborar con los jóvenes palistas del club; entrenar con ellos y aconsejar cuando se le pide o contar de qué se trata correr una carrera del más alto nivel donde «un segundo perdido o ganado significa muchísimo».
Esa es Magui Garro, tan apasionada por el canotaje como porque las cosas se hagan de la mejor manera en su club, al que ama intensamente y que por nada el estadio de básquetbol lleva el nombre de su abuelo, el recordado Juancho Garro.