RECONOCIMIENTO, DRAMATISMO Y FIESTA EN UNA TARDE DE EMOCIONES

Tarde de emociones la que se vivió este domingo en el estadio Núñez. Primero con el reconocimiento a Catriel Orcellet y luego con todo lo que dejó el partido.

Gimnasia y Esgrima jugó ante Sportivo Las Parejas, le ganó y se metió entre los 8 equipos que, desde el próximo fin de semana, comenzarán a definir el segundo ascenso a la Primera B Nacional. El primero ya se lo quedó Estudiantes de Río Cuarto que se impuso en el Pentagonal con su triunfo de este domingo ante Sarmiento de Resistencia por 2 a 0 con lo que ganó el grupo con puntaje ideal aunque con muchas dudas en varios de sus triunfos acerca de los fallos.
Pero nos ocupa la tarde del domingo en el estadio «Núñez» que comenzó con un acierto de la dirigencia de Gimnasia reconociendo el paso de Catriel Orcellet por Gimnasia. El uno, quien en esta temporada anunció su retiro tras el último encuentro jugado por Defensores de Pronunciamiento donde estuvo desde el 2016.
Catriel, quien hiciera inferiores en el Lobo emigró, en 1996, para jugar en Boca donde estuvo hasta 1998; año en el que regresó a Gimnasia para la mejor campaña del club con un equipo que estuvo muy cerca de ascender. Algunas «cosas raras» se lo impidieron, recordemos al Arsenal de los Grondona o a Unión con Madorrán como árbitro.
Estuvo en Gimnasia hasta el 2002 para luego jugar en Nueva Chicago, Real Valladlid de España, Talleres, Lanús y Arsenal donde fue campeón. En el 2012 tuvo su segundo retorno a Gimnasa atajando hasta el 2015 donde se fue a jugar a Depro para ser dirigido por su hermano Hernán colgar los guantes.

Este domingo nos sorprendimos con el buen gesto de la dirigencia de Gimnasia que, de la mano de su presidente Rubén Ardaiz, le hizo entrega de un cuadro con la camiseta del club y la leyenda «Gracias Catriel por todo lo que nos diste«.
Después vinieron 90 minutos de fútbol plenos de intensidad, con poco vuelo pero mucho dramatismo porque para eso ayuda bastante, una etapa decisiva, un resultado incierto, una jornada lluviosa y un campo muy rápido. En ese panorama los problemas para Beto Acosta y su cuerpo técnico comenzaron temprano dado que Nico Torres, tras uno de sus tantos roces y cruces con Maxi Bochietti (choque de innumerables partidos y duros si los hay) sintió un «pinchazo» y dejó el campo de juego. En el segundo tiempo fue Leito López el lesionado y dos de los tres cambios que podía realizar el técnico eran por jugadores que seguramente no hubiese reemplazado. Pero así es el fútbol y los que ingresaron cumplieron de gran forma.
Pero nada de eso importó una vez que Juancito hiciera realidad aquello de que «dos cabezazos en el área es gol» zambulléndose para meterle «la testa» a un cabezazo de Emilio Lazza y decretar el triunfo de Gimnasia y su pase a cuartos de final.
Preocupación por los lesionados por un lado y tranquilidad por el otro al saber que los reemplazantes pueden cumplir de buena forma a lo que le pide Beto a los defensores.
Y tras la alegría llegó otra buena para el Lobo. El Tucu Maxi Rodríguez, al que vimos en la platea apoyando al equipo, dando indicaciones y sufriendo cuando las cosas no salían, le dijo a Carlos Lescano, de «Abrazo de Gol» que seguramente pueda estar a las órdenes del técnico para la revancha ante Defensores de Belgrano de Villa Ramallo. El Tucu también reconoció que quizás se había «apurado» al volver tras su operación.
La jornada comenzó mal porque la lluvia amenazaba con disminuir la cantidad de aficionados en el Núñez y, quizás lo ha hecho, pero muy buena cantidad de hinchas acompañó al Lobo en su clasificación a los cuartos de final del Torneo Federal A. Y como el equipo santafesino también aportó buena cantidad de hinchas, seguro las arcas habrán tenido algún alivio.
El domingo será otra buena oportunidad de tener al equipo de Beto Acosta en casa en el inicio de otra serie para seguir alimentando este sueño de ascenso para el que quizás no haya demasiados argumentos futbolísticos pero, sin embargo, sobran argumentos para creer en este equipo por todo lo que entrega.

La foto principal

Y en la foto principal no podía faltar Legui. El enganche del Lobo fue el destacado porque no sólo jugó, trató de hacer jugar, puso pases increíbles, corrió a los defensores visitantes, se peleó con los asistentes de Sandoval y para completarla metió un caño exquisito para levantar a la gente cuando ya el partido se iba.

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