Se hicieron sentir a lo largo de los 3.500 metros del short race de las chicas.
En una competencia donde no se permitió que vaya el público; que sólo estén los palistas y todos aquellos que habían venido, de otras ciudades, acompañándolos; fue una buena noticia la presencia de estos chicos, pequeños palistas del ‘Celeste’- que aprovecharon los bidones para sentarse y usarlos de tambores para alentar a Magui. Terminó la prueba, Magui los saludó y se fueron felices.