María Auxiliadora fue protagonista de los dos últimos torneos locales pero no les tocó ganar.
El final del Torneo Apertura 2023 (segundo torneo del año en realidad) encontró a María Auxiliadora peleando el primer puesto con Parque Sur. El Rojo, acompañado por una banda de hinchas, fue hasta el sur de la ciudad y dando gran batalla perdió ante el sureño que festejó su primer título en el fútbol uruguayense.
Los hinchas arriaron sus banderas, masticaron su bronca por la derrota y emprendieron el regreso para el barrio pero sabiendo que este equipo que armaron los hermanos Brisolesi tienen cosas que seguramente le darán más alegrías que tristeza.
Como el fútbol uruguayense da revancha a la vuelta de la esquina; el «Rojo» estuvo otra vez en la pelea y llegó a la última fecha con la ilusión de arrebatarle a Gimnasia y Esgrima el título en su propio reducto.

Pero en el «Núñez» chocaron con un equipo donde Angel Gómez puso todo lo que tenía a disposición; con jugadores de mucha jerarquía y experiencia que le dieron otro golpe a la ilusión de los más de 500 hinchas que se dieron cita al Núñez.
Dos derrotas que duelen porque otra vez se quedaron «en la puerta» pero la dirigencia del «Rojo» y el cuerpo técnico que encabeza Sebastián Brisolesi deben tener la mente clara del muy buen trabajo que están haciendo; que una derrota que no es tal sino que sirven para aprender, no haga que pierdan el rumbo con el que vienen desde algunas temporadas. Un equipo joven, con jugadores de enorme categorías; un cuerpo técnico que sabe a lo que juegan y una hinchada que volvió a mostrar gran fidelidad para sus jugadores que, en la derrota, siguieron alentando, se fueron aplaudiendo y sin ningún insulto para esos jóvenes que siempre dejan todo.
Las derrotas duelen y más cuando la ilusión es grande pero a María Auxiliadora estas no deberían hacerle perder el rumbo que traen desde hace un tiempo. Es cuestión de levantarse, limpiarse el polvo de la caída y seguir trabajando.