Apostando a su humildad y profesionalismo para entrenar, Lucca Joel Devitte tiene sueños grandes con el padel. Ahora, el uruguayense radicado en Córdoba, jugará el Panamericano Interclubes en México.
En marzo del año pasado la vida cambió para Rocío Díaz y su hijo Lucca Joel Devitte; es que el jugador de padel fue invitado a sumarse a la academia «Padel Planificado»con el profesor César González, donde está becado desde para entrenar en Córdoba. El deseo de Lucca, desde que lo conocemos, fue ser jugador padel; su madre sabe de eso y se fueron para la ciudad mediterránea a empezar una nueva historia en sus vidas. Al respecto Rocío nos comenta que «créeme que no es fácil estar lejos de la familia, amigos y nuestra querida ciudad. Pero seguimos siempre para adelante y cómo dice la frase, el que abandona no tiene premio».
«Luquita» es uno de los numerosos chicos que comenzaron a participar del circuito de menores de la Asociación Argentina de padel (APA) y los resultados comenzaron a acompañarlo estando siempre en cuartos de final o semifinales de su categoría.

Con la humildad y el entrenamiento como premisas principales, el nieto de «Cani» Díaz ya ha comenzado a ver los resultados y haber clasificado para un panamericano es una muestra de ello. El tiempo dirá si sus objetivos se cumplen o quedan en el camino pero no nos caben dudas que lo intentará con todas sus fuerzas.
Al Panamericano Interclubes

Nos cuenta Lucca, quien tiene como ídolos a Fernando Belasteguín y Agustín Tapia dos de los mejores jugadores de la historia que ha dado este deporte: «Jugué el segundo provincial en Córdoba donde salimos subcampeones junto a Juan Cruz Foglia en la 3ª categoría. Por esto nos convocaron del club «5ta Pro» de Córdoba para jugar un inter clubes, representando a Córdoba, que se disputó en la ciudad de Pilar, en Buenos Aires. Ahí salimos campeones y nos ganamos el pase al Panamericano de Interclubes para representar Argentina. Este torneo se juega del 28 de noviembre al 2 de diciembre en Acapulco, México».
Después de eso, nos sigue contando Luquita: «Acabo de salir campeón, junto a Santino González de un torneo de menores libres que hicieron acá en Córdoba todo para que el año vaya cerrando de la mejor manera».

¿Está feliz de tu paso a vivir y entrenar en Córdoba?
«Estoy muy feliz y agradecido por la oportunidad que me dio César González y su academia «Padel Planificado». Conocí mucha gente y me siento muy contenido y feliz de estar en Córdoba además me permite seguir con lo que amo, el padel»
¿Qué balance haces de tu participación en los nacionales de APA?
«Que he ido de menos a más y terminé jugando el máster, al que van las 8 mejores parejas del país, ganándole a la pareja número 1 , y perdiendo en semifinales contra la pareja número 2. La verdad que muy feliz por esta participación».

¿Que esperás para lo que viene en el padel?
«La verdad, no espero nada, simplemente trabajo todos los días y entreno todos los días para cumplir mis metas, que es ser un jugador profesional y vivir del pádel».
Lo de siempre….
Ya lo hemos dicho en numerosas ocasiones; para la mayoría de los deportistas muchas veces es más fácil clasificar a una competencia que luego conseguir los recursos para poder concurrir.

Por eso su familia ha puesto a la venta una rifa para recaudar fondos y conociendo lo querido que son en nuestra ciudad no nos caben dudas que prontamente se agotarán los números. El valor del mismo es de $ 5.000 y como premio se entregaran un bolso paletero y un porta termo con mate, yerbera y azucarera para el primer premio. Para el segundo dos docenas de empanadas y 2 pizzas.
Sortea el 15 de noviembre por Lotería Nacional y los interesados en adquirir numeros pueden hacerlo llamando a los celulares 3442-48158 o 3442-463006.
Desde chiquito…
A Lucca lo venimos siguiendo desde cuando era chico, de edad porque de físico no ha crecido demasiado («lo que se hereda no se roba», dijo Rocío). Cuando iba, llevado por su abuelo, a las canchas para presenciar los torneos de profesionales donde seguía muy atentamente los partidos y aprovechaba cualquier pausa para entrar a «paletear» un rato. Los lentes sólo fueron para la foto.
