GIMNASIA, HAY QUE CUIDAR A ESTOS JUGADORES Y A ESTE PLANTEL

Se terminó otra temporada en la tercera categoría; se peleo como casi siempre por la permanencia pero este año deja sus buenas enseñanzas.

Para el Lobo se terminó, en San Francisco; una nueva campaña en el Torneo Federal A; la número 20 que viéndolo desde afuera pareciera «más de lo mismo»; peleando por la permanencia hasta las últimas consecuencias. «Somos equipo de descenso» nos dijo alguien en la asamblea pero esta pelea dejó muchas enseñanzas que, de saber aprovecharse, se habrá dado un gran paso.
La dirigencia de Gimnasia está ante una posibilidad histórica; sus jugadores de inferiores demostraron, en esta temporada plena de presiones y urgencias, que están a la altura para jugar en el Torneo Federal A. Y, en la medida que se los rodee bien, con tres o cuatro jugadores de jerarquía, no nos caben dudas que tendrán muy buen campeonato. Por eso llegó la hora de darle rodaje, de cuidarlos en todo sentido de un profesional. Gimnasia, es el tiempo para eso.
Será importante que el dinero que habitualmente se utiliza en refuerzos que pocas veces llegan a serlo, sea utilizado en estos jugadores que tanto han hecho por el club esta temporada.
Gracias a una desastrosa gerenciadora que trajo al club más de 15 jugadores los que, apenas comenzado el torneo, fueron dados de baja y tuvieron que salir a la cancha jugadores que terminaron disputando todos partidos claves; muchos de ellos con poco o nada de experiencia en la categoría. Cuando muchos de su propio club le jugaron en contra, cuando todos los daban por descendidos, se la bancaron y terminaron salvando al club jugando su mejor fútbol en el partido que aparecía como el más complicado, ante Unión de Sunchales en Pergamino.
Sabemos que no será fácil retener a jugadores como Jairo Díaz, Johan Laureiro o Lautaro Viale, y también algunos jugadores de club pero, seguro que valdrá la pena intentarlo.

Cinco para destacar

No vamos a descubrir nada si hablamos de la jerarquía y lo que pueden dar jugadores como Jairo Díaz, Leonel López, Sebastián Meza, Johan Laureiro, Sebastián Acuña, Agustín García, Francisco Leonetti, Sebastián Malinberni y Lautaro Viale, entre otros que, con sus diversas capacidades, han hecho su aporte en esta temporada.
Pero queremos resaltar a cinco que, por distintos motivos, lograron consolidarse en esta temporada y que, por uno u otro motivo, dejaron su sello.

Jonathan Benítez

El Jona fue «ninguneado» por la mayoría de los técnicos que pasaron por Gimnasia; muchas veces estuvo a punto de abandonar el fútbol. El desastre que se armó tras la salida de la gerenciadora le dio posibilidades de jugar, que Pilo Tonelotto lo tenga muy en cuenta y no defraudó. Con todo el cariño que tenemos por Leo López creemos que la capitanía le sienta muy bien; es líder nato, ganador donde sea y nos pone muy feliz su presente.

Ariel González

El ex volante por izquierda y ahora lateral izquierdo de Gimnasia que, previo a este torneo, vivía más suspendido por expulsiones que jugando. La confianza que se le brindó la supo responder de la mejor manera y su única expulsión de la temporada fue por una jugada donde no había otra opción. Ariel comprendió lo importante que puede ser; defiende bien, ataca aprovechando su posición de volante que supo tener y hasta anotó un golazo ante Juventud Antoniana que, ante la sequía del Lobo en ese aspecto, fue muy bien recibido.

Nicolás Germanier

Sobre Nico escribimos en esta temporada que era «un jugador que entiende todo en esto de jugar al fútbol». Este volante es otro de los jugadores que encontró apoyo en esta etapa de Gimnasia y la aprovechó de la mejor manera. Aprovechando su condición física y un entrenamiento que lo hace con mucha seriedad, el jugador que llegó desde Rivadavia fue sumamente importante en el andamiaje del equipo.

Damián Baltoré

Damito es otro de los jugadores que hace varias temporadas venía pidiendo un lugar a partir de su innegable facilidad para jugar al fútbol, por su gambeta en espacios reducidos, algo poco habitual en el fútbol actual. A todo eso que trajo desde la cuna y que muchas veces le jugaba en contra, le agregó ahora otras características; lucha en la recuperación, dinámica, rapidez en la toma de decisiones y demostró que la casaca 10 no le pesa para nada.

Eduardo Rothermel

Del jugador que llegó de Central Larroque no vamos hablar de sus condiciones futbolística que ya la ha demostrado en muchísimas oportunidades, desde aquel equipo que, por la Copa Entre Ríos, enfrentó a Gimnasia y junto a Lautaro Viale, fueron un problema bastante importante para el equipo que luego fue campeón.
De Eduardo queremos destacar el profesionalismo que ha mostrado desde que llegó a Gimnasia donde, muchas veces, fue «bajado» a «la local» donde hasta fue suplente; que jugó en cada posición donde faltaba alguien. Segundo marcador central, lateral o volante por izquierda y casi nunca de volante central, su posición habitual. Le tocó justo en el partido más importante y estuvo a la altura. Pese a todo eso jamás una protesta, siempre estuvo a disposición del técnico y para los jóvenes de nuestro fútbol, que se quejan cuando no les toca jugar, es un ejemplo a seguir.