Juan Carlos Zabala en Los Ángeles, en 1932 y Delfo Cabrera en Londres, en 1948, ganaron un mismo día la maratón olímpica. Para los argentinos, un día como hoy, revoca a epopeyas internacionales: por eso, el día del maratonista argentino.
Hoy, el maratón simboliza mucho más que una competencia: es un desafío personal, una manifestación de resiliencia y un tributo al espíritu deportivo. En todo el país, se realizan actividades, competencias y encuentros para honrar a quienes eligen este desafío como forma de vida.
Nuestra ciudad se llenó de corredores de calles y de aventura que lentamente se fueron incorporando a los 42,195 kilómetros del maratón o a los 21 del medio maratón para que las pruebas de Buenos Aires o Rosario, por ejemplo, tengan muchos atletas de nuestra ciudad compitiendo.
Por eso, en este día, saludamos a todos los atletas de la ciudad y, en especial a aquellos que se han animado a desandar esos 42km.
Con 35 maratones
Seguramente jamás lo veamos en los primeros planos de una carrera; su fin pasa por otros lugares pero valoramos su constancia, su esfuerzo por estar en esta clase de carreras; correrá a su ritmo pero seguramente llegará al final. Nos referimos a Juan Ignacio Tegli, o simplemente «Juanchy», quien ya tiene 35 maratones corridas que pronto serán 36, en nuestro país y el exterior.
Algún día Juanchy escribió en sus redes sociales: «El día que decidí empezar a correr por primera vez no sabía lo que significaba correr una Maratón, simplemente me puse las zapas y salí a recorrer las calles, parques y senderos, y desde ese día pocas veces he dejado de hacerlo. Un día dije «Voy a correr un Maratón» y sin duda alguna no me equivoqué, es una experiencia transformadora que te hace reflexionar sobre la vida y lo pequeño que somos ante la inmensidad del Universo, que la vida y Dios nos dan la oportunidad de librar esa batalla 1vs1, esa guerra entre mis miedos, mis temores, mis no puedo y ese nuevo ser que esta empeñado en seguir adelante y demostrarse a sí mismo que no hay imposibles y que con el paso de los kilómetros va haciéndose más fuerte y derrotando poco a poco todos esos fantasmas».