Agustín Ratto y Juan Ignacio Cáceres le dieron a la Argentina su primera medalla en un mundial de canotaje. Fue de plata tras una terrible carrera donde los argentinos dieron batalla hasta el final.
Desde la Costanera hasta el Puente Méndez Casariego fueron una enorme tribuna que alentó como si fuese una cancha de fútbol a esa pareja vestida con la celeste y blanca durante siete vueltas infartantes, cada acarreo hacía explotar a la tribuna y daba ánimos a Agus y Juani para seguir dándole batalla a los poderosos representantes europeos, acostumbrados a dominar esta prueba que tienen muchísimas cosas más a favor en lo previo.
Cada palada llevaba detrás el empuje de una multitud; ese aliento fue continuó y cuando Agustín Ratto y Juan Ignacio Cáceres llegaron a la costa con la medalla de plata, la celebración fue tan grande como la espera.
El esfuerzo paga
Pero esto es simplemente el broche de oro para una preparación muy intensa, que muchas veces deja satisfacciones como estas pero otras muchas decepciones. “Se pierde más de lo que se gana” dicen los grandes.
Pero esta vez el esfuerzo dio sus frutos y para el uruguayenses y el de Las Flores quedarán como buenos recuerdos ese mes de intento entrenamiento que tuvieron en el río Uruguay.
Por ese vínculo de hospitalidad que brinda el canotaje, Juani se vino un mes antes del torneo, se instaló en la casa de los padres de Agustín y ahí entrenaron en doble y hasta triple turno para llegar a este torneo de la mejor manera.
Juani corrió el viernes la carrera corta y Agustín el sábado el K1 sobre 30k, pero igualmente el uruguayense dijo al final de la prueba que lo dejó cuarto en la general, «Creemos que tenemos un bote competitivo, así que hacer todo bien hasta el domingo».
Y tenía razón el uruguayense, sabiendo de todo el entrenamiento que tuvieron y en el que profe “Coco” Elola tuvo mucho que ver en su preparación.
La emoción del final
Dice R2820 que “apenas bajaron de la embarcación, los palistas se abrazaron y levantaron la bandera argentina. Era el cierre de una regata intensa y el comienzo de un momento inolvidable: ganar una medalla mundialista en casa, frente a su gente”.
“Es algo que nunca había pensado. Pensar en la gente me empujó mucho al final; quería traerles la medalla”, contó Agustín, todavía con la emoción a flor de piel. Su compañero de Las Flores, muy emocionado y cerca de las lágrmas, también agradeció a la familia, los amigos y a todos los que se acercaron a alentarlos. “No podía terminar de una mejor manera. Entrenamos juntos, sufrimos juntos y vale la pena”, dijo Juan Ignacio a R2820 en la costa junto al río Gualeguaychú.
La alegría de Graciela y Florencia
La alegría también se hizo abrazo entre Graciela y Florencia, las madres de los deportistas. Se encontraron antes de la premiación y, por un instante, pareció que en ese abrazo cabían todos los años de esfuerzo, las renuncias, la incertidumbre y la felicidad de ver a sus hijos alcanzar una meta tan soñada.
«Ellos hubieran querido el primer puesto, pero un segundo puesto es maravilloso”, dijo Graciela. Y agregó que «sólo quienes los acompañaron de cerca saben cuánto trabajaron y cuánto lucharon para llegar hasta ahí». También Florencia agradeció a la gente que los alentó: “La tribuna estalló. Se nota la pasión que tienen por lo que hacen”.
Después de tanta emoción, llegó la pregunta por el festejo y la comida. La madre de Cáceres recordó que, cuando era chico, a su hijo le gustaban el pastel de papas y los duraznos con crema. Ahora, dijo entre risas, probablemente prefiera un asado y un postre helado. Florencia Scaglioni ya tenía el plan: pedirle al papá de Agustín que prepare un asado para reunir a la familia y los amigos.
Leonel Bauduco-Juan Alvarez
También tuvo destacada labor el juvenil Leonel Bauduco que junto a Juan Alvarez fueron quinto en la final del K2 Junior con un tiempo de 01:36:28. Ganaron los italianos Matteo Savella y Leonardo Candela con 01:33:10.
Magui Garro-Micaela Maslein
También el domingo hubo competencia para Magui Garro-Micaela Maslein, del Náutico, quienes venían de una semana plena de competencia en el máster y en la carrera corta donde Magui hizo historia logrando la medalla de oro.
En el K2 fueron sextas con un tiempo 01:56:46´; ganaron las españolas Tania Fernández y Tania Alvarez, con 01:55:12.
Créditos Mauricio Ríos y R2820
