MARTÍN PINILLA EL QUE “LE SACA AGUA A LAS PIEDRAS”

El Lobo ha tenido innumerables problemas en sus defensores; problemas de varios colores que si embargo no le hicieron perder solidez defensivas y ahora sus defensores defienden y anotan en el arco contrario.

Martín Pinilla junto a Luciano Leguizamón y Juan Carlos Ardetti agarraron este equipo en la octava fecha de la primera fase luego del que el Lobo, dirigido interinamente por Angel Gómez, venía de perder ante 9 de Julio por 4 a 1. Justamente el resultado que se dio este domingo en el Núñez y que necesita el equipo de Rafaela para avanzar.
Pero desde ese entonces a este futuro hay una enorme diferencia; este equipo mantuvo el ADN de estos jugadores, el de ir e ir una y otra vez pero cambió su defensa.
Pero contrariamente a lo que venía aconteciendo el cuerpo técnico plantó desde el primer momento una línea de cinco que mantuvo hasta este momento y le dio la solidez necesaria para aguantar los partidos y tratar de ganarlo con los pocos goles que conseguía.

Juan Manuel Rodríguez

Pero la “fiebre” de los defensores fue dejando sin jugadores a esa línea de cinco; se había ido Ariel González y para reemplazarlo llegó Felipe Rocca aunque rápidamente se lesionó. Tras el fallido intento de Nico Germanier en ese sector se optó por Juanma Rodríguez y el ex enganche respondió de la mejor manera y fue ireemplazable.
En el sector derecho se optó por Juan Casares en lugar de “Coco” Suárez y para el centro de la defensa Jonathan Benítez, Facundo Laumann y Nicolás Gómez eran tres baluartes.
Pero llegó otro golpes, Benítez y Gómez fueron desafectados del plantel. El “Toro” Palladino y el recuperado Rocca a esa posición y el equipo siguió siendo sólido. Además, por algunas fechas faltó Emilio Rébora, lo reemplazó Rodrigo Baró y el Lobo siguió con su arco recibiendo pocos goles.


Para este partido ante 9 de Julio se lesionó Rocca; no hubo demasiados problemas, Román Olagüe fue su reemplazante mientras que Franco Bochatay iba al banco y después tuvo su debut en el torneo. El juvenil no sólo tuvo dos cruces fundamentales, sino que además anotó el tercer gol.
Y como si fuese poco el cuarto llegó de la mano de Juan Casares, otra de las apuestas de este cuerpo técnico.


Está claro que este técnico “le saca agua a las piedras”, no sufre por problemas que para otros serían un trauma; ingenio y recurrir a los jugadores de la local cuando hace falta. Eso sí, recemos para que a Facundo Laumann ni lo pique un mosquito, sigue siendo el gran baluarte.

(Fotos Delfina Villagra)