Facundo Bonvin estuvo un tiempo como asistente de Pablo De Muner en el fútbol profesional y ahora está a cargo del cuerpo técnico de Parque Sur. “Así que me toca reinventarme, empezar de nuevo, como me pasó muchas veces en mi carrera como jugador” nos cuenta el entrenador.
Pablo Facundo Bonvín, el “Facu”, comenzó su segunda etapa en Parque Sur y con apenas unos días les tocó ir a Urdinarrain para enfrentar al Deportivo, uno de los candidatos de la Copa Entre Ríos y con un 2-2 del partido de ida. Ahí los jóvenes del Sureño demostraron su jerarquía, ganaron 2 a 1, clasificaron y dejaron a su rival sin técnico.
A unas horas de volver a la competencia, esta vez ante Juventud Urdinarrain, el equipo de Gaby Thea, dialogamos con el técnico del sureño sobre su paso por el profesionalismo y esta vuelta a Parque Sur en lo que es su segunda etapa como entrenador.
¿Cómo fue tu carrera dirigiendo en el profesionalismo?
Mi paso por primera división fue de mucho aprendizaje, además de estar en un club como Defensa y Justicia, con una infraestructura de primer nivel y todas las comodidades para que el jugador busque su mejor versión; el club tenia cocina donde brindaba, desayuno y almuerzo para los jugadores, bajo la supervisión de un nutricionista, hotel para concentrar, etc…
En lo laboral hacíamos 3 horas de campo y 10 horas de oficina, mirábamos mucho futbol, equipo propio, rival, desarrollábamos entrenamientos, videos individuales de los rivales para mostrarle a nuestros jugadores sobre todo los patrones que repetían.
Todos estos detalles de tanto observar fútbol te hacen crecer, esas horas de oficina siempre en un ambiente unido, compartiendo alguna anécdota, algún mate, un gran Cuerpo Técnico sobre todo con una calidez humana excepcional.
Estoy muy agradecido a Pablo De Muner por esa oportunidad, por haber confiado en mí, además me dejo infinitas cosas positivas.
En lo deportivo, hicimos buen primer torneo clasificamos y jugamos Copa Sudamericana, Copa argentina, después nos tocó salir, pero nos fuimos con la tranquilidad absoluta de haber trabajado al 100% por el club, además en el proceso tuvimos una gran convivencia con los jugadores.
Después tuvimos otro paso por Águilas Doradas Colombia, donde es un país maravilloso con un futbol espectacular y una calidad de vida excelente, pero el paso fue breve.
Luego se disolvió todo el Cuerpo Técnico; Pablo (de Muner) se sumó al cuerpo técnico de Martin Anselmi en Botafogo (Brasil); Hernán Pellerano se largó como entrenador en Gimnasia de Jujuy y el Profe, el “Chino” Saja, se fue a vivir a otro país.
Así que me toca reinventarme, empezar de nuevo, como me pasó muchas veces en mi carrera como jugador, como pasa en la vida a cualquier persona, cuando suceden cosas que no deseamos, ahí está la valentía de volver a insistir y en eso estamos.
¿Es tu intención volver al profesionalismo?
Si claro que quiero volver y no voy a parar de ir en la búsqueda de nuevos objetivos; primero agradezco a mi familia, que es el pilar que me sostiene y me permite dedicarme plenamente a mi trabajo, porque sé que no es fácil para ellos.
El hecho de haber estado en primera división me ha dejado muchos contactos, y no sabes cuándo puede sonar el teléfono, pero mientras tanto mi meta está en la capacitación, termine un curso de video análisis para editar jugadas, dibujarlas etc. para mostrarles a los jugadores, más allá que no te asegura el triunfo es una herramienta más.
En abril comienzo el curso de Director Deportivo (manager) y seguimos mirando fútbol, mucho fútbol (jeje).

¿Porque aceptaste la propuesta de Parque Sur?
La propuesta de Parque fue atrapante, más allá que dejé en claro que mi prioridad es dar un salto a una categoría superior, tuve una reunión con Lisandro Pinilla y Matías Pinto, quienes mostraron un proyecto muy interesante para el club. Donde apuntan a formar y potenciar el jugador, prevalece el trabajo serio y a largo plazo, donde se entrena todos los días, se trabaja la fuerza, buscar mejorar técnicamente y tácticamente; que el jugador recobre mayor conocimiento del juego, mejorar las instalaciones, el club tiene para los jugadores a disposición, odontólogo, nutricionista, psicólogo (la salud mental en el deporte y en los chicos tiene un rol fundamental).

Parque armó un gran grupo de trabajo este año sumó a Toto Blanc, Enzo Sommer, Matias Chiapella, mas todos los profes y coordinadores que hay en el club, es un grupo de trabajo joven ,con mucho rodaje en el fútbol y con unas ganas tremendas, ese combo es el camino ideal para ir en la búsqueda de los objetivos, no tengo duda que Parque en un futuro va a evolucionar consideradamente.
Permanentemente Lisandro (Pinilla) nos consulta que necesitamos de material, que debemos agregar. En la reunión le dije ‘en principio, Licha (Lisandro Pinilla), déjanos la red en los arcos para todos los días’, (el jugador ve esos detalles) y al otro día los dos cancheros estaban colocando la red, ese empuje, hace grande al club, la gente que trabaja en el mismo.

Volviste, ¿cómo encontraste el club?
El club mejorado por donde lo veas, cada vez con más disciplinas pero sin duda la gente que trabaja ahí adentro es la clave, ama el club, lo hace solo por amor al escudo, sin pedir nada a cambio, hay un sentido de pertenencia muy grande, es un club que está en pleno desarrollo y que no piensa en detenerse.
¿Fue una sorpresa ganar en Urdinarrain ante el candidato de la Copa?
Nos tocó asumir con Toto (Juan José Blanc) en un momento difícil, 5 días de entrenamientos y a jugar la vuelta. Sabíamos del potencial de Urdinarrain y que en su cancha eran aún más difíciles, tienen jugadores muy interesantes con un poder ofensivo contundente, con jugadores que han pasado hasta Nacional B caso Lonardi, después Telechea, Leonetti, Cano, etc jugadores con recorrido en Federal A.
Pero sabíamos las virtudes de este equipo, su entrega, su compromiso y sus ganas, por todo eso, sabíamos que íbamos a dar batalla.
Déjame destacar a la gente, al hincha, salimos del club rumbo a Urdi y a las 3 cuadras nos pararon, nos rodearon el colectivo y no paraban de saltar, cantar y flamear las banderas; fue una fiesta, eso fue una inyección de energía muy importante, cuando entramos a la cancha la tribuna de atrás del arco estaba llena, no paraban de alentar, fuegos artificiales, la gente previo a este partido vendió empandas, para poder recaudar y estar presente en ese partido, eso es Parque Sur.
Un equipo muy joven tiene Parque Sur con un promedio de 23/25 años, ¿cómo se maneja eso?
Es un plantel muy joven y de mucho talento, el gran responsable de este armado fue Martin Pinilla que además ha hecho un trabajo de 4 años impecable en el futbol del club, también el aporte de “Chupete” Atún han realizado un trabajo muy serio donde dejaron demostrado con resultados deportivos.
Me encontré un grupo joven, pero con valores, un grupo leal, jugadores que quieren crecer, muy receptivos, respetuosos.
Es muy importante mi tarea, yo necesito tener capacidad de adaptación, no puedo exigir como un profesional porque el chico no vive de esto.
Te cuento una anécdota, después de ganar en Urdinarrain pararon en un kiosco y compraron unos Fernet; si yo les digo no pueden tomar eso, automáticamente al otro día el jugador no viene más , porque disfruta de esta manera, hay cosas que no le podes cortar, porque el futbolista no cobra un peso por jugar en el club, yo debo adaptarme hasta donde puedo exigir dentro del amateurismo, tengo claro que al jugador lo necesito tener todos los días en el entrenamiento para exigirlo al 100% y mejorarlo, eso debo lograr, que no me falte.
En ese regreso, llegando al club faltando 3 cuadras para llegar a la cancha, de 19 jugadores se bajan unos 16 todos juntos, y le pregunto a Victor Arévalo (utilero-dirigente). ‘¿Que pasa Víctor viven todos juntos?’ No, se van al playón a festejar con los hinchas’, eso no sucede en todos lados, Parque es un club especial, que sólo lo sienten los chicos que juegan ahí, ellos tienen un plus.
Vamos a seguir con esa meta de trabajo serio, hacer crecer y potenciarlos como personas y como futbolistas.
