SEGURO SE FUE PARA VOLVER A JUGAR CON SU AMIGO

Se nos fue Rubén Ardaiz, dirigente de Gimnasia, deportista y muy buen padre de familia. Pesar de la familia del fútbol por su partida.

En la mañana de este jueves nublado y frío el fútbol uruguayense se vio conmocionado por la noticia del fallecimiento de Rubén Ardaiz; el «Zurdo» quien hasta diciembre pasado fue presidente del club Gimnasia y Esgrima club del que seguía siendo integrante de la CD. Un infarto de miocardio dejó a su familia sin un padre ejemplar; a Gimnasia y a nuestro fútbol sin un dirigente valioso.
Aficionado al deporte desde siempre como jugador de tenis criollo, padel y ahora sumándose al rural-bike, una de las especialidades del ciclismo. Y como dirigente se sumó a Gimnasia en 2005 para colaborar con el fútbol infantil y de ahí no paró; presidente del infanto-juvenil, responsable ante la Liga y después vicepresidente de Ignacio Gallarraga en 2013 hasta que los conocidos vaivenes del Lobo lo dejaron como presidente en 2015 con todos los problemas encimas y sin tanta compañía como para soportar todo eso.
Pudiéndole haberle sacado el cuerpo a la situación decidió seguir poniéndole el pecho a lo que se venga hasta diciembre pasado cuando Mario Bonnot asumió la presidencia del club aunque él siguió estando presente en la nueva CD.
Que en ese tiempo ha pasado muchos conflictos lo da un dato que, en aquella asamblea de la sede social del Lobo, nos dijo la «Rusa», su fiel compañera. «Espero que ahora no lo dejen sólo» en clara relación a los juicios que habitualmente deben soportar los presidentes de los clubes.
Y quizás aquellos problemas le hayan pasado factura pero nunca se sabrá fielmente esto aunque queda claro que el trabajo de dirigente no es tarea sencilla si se lo toma con responsabilidad, algo que en el caso de Rubén ni se puede dudar y que termina pasando facturas.

Y nos sumamos a las palabras de Mario Bonnot quien lo conoció más como dirigente y en la página oficial del club escribió que «En el pan y queso estarías siempre en mi equipo. Por lealtad, por entereza, porque con una sonrisa, una ocurrencia a flor de piel, un chiste o tu esfuerzo siempre a disposición del otro ayudabas a que todo sea más fácil. Hacías docencia desde ese lugar de entrega que muy pocos entienden y que te hace trascender como persona y como padre de una hermosa familia a la que aprecio mucho.
«La pasamos complicada mil veces, nos abrazamos, nos reímos, disfrutamos cada minuto compartido y nunca le aflojamos, porque entendimos que de eso se trataba todo esto.
«Haberte encontrado en el camino me ayudó a confirmar lo que muchos a veces te quieren hacer dudar: primero están las personas, el Club y su gente, después el resto.
«Mis nenas te querían mucho, con Fernanda te apreciamos demasiado y de todos lados me llegan muestras de cariño que supiste generar con tus acciones desinteresadas y desconocidas por tantos.
«Ver las cosas que escriben los chicos del Club te pintan como un ser humano maravilloso y eso no tiene precio para los que quedan.
«A Rubén dámelo siempre, no hay dudas de eso. Hoy el mundo es un poco menos sin tu presencia. Un abrazo grande y un hasta pronto «Gato», como nos solíamos decir cariñosamente. Te voy a extrañar mucho…».
Rubén se fue rápido y por el mismo problema que su amigo Jorge Partenakis, no hace demasiado tiempo, por lo que seguro se volverán a encontrar para reeditar aquella buena dupla que tuvo, primero el tenís criollo y después el padel. Seguro que no tan buenos jugadores como excelentes personas. A uno se lo extraña desde hace un tiempo, a Rubén se lo comenzará a extrañar desde hoy. Abrazo desde DD a su familia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *