POR LEÓN, FELIZ DÍA A TODOS LOS ENTRENADORES

Un 22 de abril falleció León Najnudel, el padre de la Liga Nacional, competencia que posibilitó el crecimiento de nuestros jugadores para que luego surga la Legióon Dorada. Ese día se festeja el Dia del Entrenador de Básquetbol.

La vida de todos los que de alguna manera u otra tuvimos de vivir de cerca la creación de la Liga Nacional podemos atestiguar sobre lo que significó la revolución que con ella creó León Najnudel, al ideólogo de algo que después tuvo como premio, nada menos, que a la Legión Dorada que encabezó Manu Ginóbili pero que tuvo a destacadísimos jugadores, ganadores de títulos impensados previo a esa idea de León. Incluso un uruguayense, el «Torito» Leandro Palladino fue parte de esa historia.
El Tomás de Rocamora, con algunos dirigentes muy visionarios (recordamos a Roberto Míguez Iñarra, Fernando «Pato» Gadea, Eduardo Giqueaux Miguel Zumino, Raúl Rivero, Juanjo Colombo, Negro Vazón, Rolpa Saldivia, Chiqui y Tucu, entre otros) , no estuvo ajeno a ese fenómeno y formo parte de la segunda división de esa revolucionaria idea que solamente el presidente de Obras Sanitarias no supo ver.
Claro que León no estuvo solo en ese proyecto y sería injusto olvidarse de todos los que lo ayudaron en ese dificultoso camino, pero a la hora de pensar en el padre de la competencia, todos los focos se los lleva (con justicia) Najnudel. Con una visión adelantada para su tiempo y una voluntad inquebrantable, se puso al frente de un proyecto que terminaría formalizándose en 1985, con la disputa de la primera temporada de la Liga (un año antes se jugó una Liga de transición, ganada por San Andrés).

La idea parecía demasiado ambiciosa y difícil de llevar a cabo: tener a los mejores equipos del país, quienes hasta el momento competían en regionales, provinciales o un mucho más acotado Argentino de Clubes, enfrentándose durante varios meses. Los mejores, jugando contra los mejores, como lema del progreso buscado para el básquetbol nacional. Y aunque no fue sencillo, la empresa terminó encontrando ese horizonte que parecía inaccesible.
Como entrenador, León también dejó una huella imborrable. Luego de pasos por Atlanta y las juveniles de Corrientes, en 1976 tomó las riendas de Ferro, con apenas 35 años y en poco tiempo, transformó al club de Caballito en una verdadera potencia del básquetbol nacional e incluso internacional. Con aquel equipo comandado por el gran Miguel Cortijo en cancha, se empezaron a llenar las vitrinas: además de dominar el ámbito bonaerense a principios de la década del ´80, le sumaron la consagración en el Argentino de Clubes de 1981 y sobre todo, hicieron historia con el Sudamericano de Clubes de ese mismo año, siendo el primer campeón argentino del torneo. Como si el logro no hubiese bastado, un año más tarde (1982) repitieron ese festejo a nivel continental.
Los éxitos en Ferro llevaron a Najnudel a emigrar y a seguir agrandando su leyenda, ahora en el baloncesto español: tomó la conducción del Zaragoza en 1983 y en esa misma temporada lo llevó a ganar la Copa del Rey, superando en la final al poderoso Barcelona por 81-78. Pero claro, su carrera europea se terminó antes de lo pensando, porque el deber lo llamaba para reestructurar el básquet de su país.
En 1986 decidió retomó el trabajo de técnico y se metió de lleno en su creación, tomando las riendas de Sport Club, desde 1986 a 1988. Su primer título de Liga, como no podía ser de otra manera, iba a llegar en su regreso a Ferro, coronándose en la campaña de 1989, durante una tremenda serie final ante Atenas (3-2). Luego pasó por San Andrés (1990-91), Gimnasia de Comodoro (1991-93), Boca (1993-95), Racing Club (1995-96) y su tercera etapa en Ferro (1996-98), hasta que una maldita enfermedad terminó con su vida.

El recuerdo de León, de todas maneras, va mucho más allá de los títulos, sus innovaciones o la misma Liga Nacional. León está vivo en sus amigos, en los colegas con los que trabajó y formó, en los jugadores que dirigió y en todos aquellos que tuvieron la dicha de cruzarse en el camino de una persona realmente brillante y especial.
León se nos fue el 22 de abril 1998 pero recién en 1993 Luis Martínez, presidente de ATEBA, entidad que nuclea a los entrenadores propuso que para festejar los 20 años de la creación se fijara al 22 de abril como Día del Entrenador de Básquetbol en la República Argentina. Y así quedó establecido.

UN ABRAZO A LOS NUESTROS

Desde Deporte Digital saludamos a todos los entrenadores; surgen los que más renombre tienen como René Richard o Juan Manuel Varas al frente de los equipos que juegan Liga Argentina; o los de Santiago Rimoldi con su Regatas Uruguay; Martín Amden con su Zaninetti; Laura González con las Rojas de Liga Nacional, Fernanda Joannás con los seleccionados locales o Carlos Scola, hoy presidiendo la Asociación. Pero también saludamos a todos aquellos que tienen la difícil misión de guiar a los más chicos en un trabajo encomiable sin olvidarnos de los grandes maestros que tuvo nuestro básquebol como Mario «Chirola» Quinteros, Mario «Tucumano» González, Buffa en Regatas Uruguay o «Caraca» en Rivadavia, por nombrar sólo algunos. A TODOS FELIZ DÍA.

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