LOCURAS DE UNA CAMPAÑA DE LOCOS

Las anécdotas en esta larga campaña fueron muchas; nos quedamos con algunas que nos contaron los protagonistas.

Gastón Sieiro sostuvo que fue irreal que un puñado de hinchas griten y apoyen más que una multitud estimada en 4.000 hinchas locales en un gigantesco estadio como es el Polideportivo Ciudad de Salta. «El mas grande que jugue en mi vida» dijo Agustin. Lo mismo nos contó Martín Pinilla y dentro de ese grupito hubo varios «locos» que demostraron su amor por los colores. Pero dentro de una campaña larga pasaron muchas cosas y acá reflejamos algunas de ellas.

VIAJE CON SEIS EN UN AUTO, UNO EN EL BAÚL
Lisandro Pinilla, junto a su hermano Luciano, fueron fieles seguidores del sureño en esta campaña, agotadora de viajes. «Como éramos varios los hinchas que estabanmos estudiando en Buenos Aires se armaban viajes desde ahi. En una oportunidad Parque jugaba en Santa Fe y éramos 6 para viajar y un sólo auto. La solución fue que nos fuimos alternando para que uno viaje en el baúl. Todo valía para poder estar junto al sureño».

EL CUMPLE DE LA MADRE EN SANTA FE
Otra anécdota que nos cuenta Licha es que un partido en San Vicente (Santa Fe), coincidía con el cumple de su madre (Liliana). «Con Luciano íbamos a todos lados y también se sumaba Daiu Chiozza y algunos más. Ese 13 de diciembre Parque Sur jugaba en San Vicente y convencimos a mi madre para que también vaya desde Concepción y festejábamos el cumpleaños en San Vicente junto a Martín (el profe Pinilla).Un viaje de mierda, perdimos, jugamos mal pero bueno, festejamos el cumple y nos volvimos. Esa temporada viajamos un montón. En Las Parejas, por ejemplo, éramos 4 gatos locos, una temporada inolvidable».

3.300 KM. EN DOS DÍAS
Pichón Elorza para poder llegar el sábado para el primer partido a Salta tenia la opcion de ir en avion. Para ir con amigos se decidio alquilar un auto. El nos cuenta de esa historia. «La locura arrancó en Buenos Aires donde estaba con mi familia y tenía la opción de irme a Salta en avión pero en Concepción había algunos amigos que también querían ir. Entonces alquilé un auto, un Corsita, en Buque Bus y traje a mi familia hasta acá donde levanté a mi tío Carlos, a Diego y Lucas y salimos para Salta. Llegamos justo para el partido y como yo tenía que devolver el auto y mis acompañantes trabajar (el segundo partido se jugó el lunes) a las 5 del domingo emprendimos el regreso. Dejé a mi tío y mis amigos acá y me fui con mi familia a Buenos Aires para devolver el auto».

Más de 3.300 km. en sólo tres días pero tuvo su premio dado que vieron el partido, quizás, más importante de la serie. El que llevó a Parque a poder definir el ascenso en su cancha.
Nos sigue contando Pichón que «recuerdo esas 13 horas de viaje, dado que salimos en las primeras horas del sábado y llegamos a la una de la tarde en un viaje con todos los climas; lluvia, sol, niebla y hasta un camión que nos apareció de frente en plena niebla».

MATÍAS NOVELLO: «FUIMOS SIN ENTRENAR»
Matías nos cuenta lo que fueron los días post ascenso. «Tengo un montón de anécdotas. me quedo con esta que ocurrió después de ascender; teníamos que ir a jugar el Final Four a Carmen de Patagones. Habíamos ascendido un martes así que no pudimos festejar ni nada. retornamos los entrenamientos y ninguno tenía ganas de entrenar y siempre venía el Ruso de la Panadería Puerto Viejo y nos traía biscochos, facturas así que terminamos tomando mate por lo que esa semana sólo entrenamos el último día antes de partir y terminamos ganando los dos partidos por un punto y me quedan grabadas las imágenes de la gente que fue, los kilómetros que hicieron para ver esos partidos estuvo tremendo».

EL SUSTO PARA LA FAMILIA TAMAY
Facu Tamay junto a su familia fue parte importante en las campañas de Parque y especialmente en ésta que el hijo del Toro recuerda por todo lo vivido en lo deportivo y especialmente por un hecho que los marcó, la enfermedad de su padre en plena serie ante Regatas Uruguay. «Lo que más nos marcó fue el problema cardíaco que sufrió mi viejo en las semifinales ante Regatas Uruguay, el día que cerraron la serie 3 a 1. El había estado muy nervioso en la previa; era definitorio contra el clásico rival que, en la temporada anterior nos había eliminado. Había muchas cosas en juego y en el medio del partido, faltando un cuarto para el final nos dijo que se iba a la cantina porque tenía sed y no volvió más. Después Parque gana, festejamos, fui a saludar al cuerpo técnico y los jugadores. Después de eso recibo una llamado de Hernán Lozano, compañero de trabajo, que me cuenta que a mi viejo lo llevaron descompuesto de la cancha. Empezamos a llamar porque nadie sabía dónde estaba hasta que supimos que estaba en el Hospital. A partir de ahí fue una seguidilla de internaciones, fuimos al Favaloro. El, que había estado en casi toda la temporada, viajamos a un montón de lado se perdió la serie final y recién volvió en Carmen de Patagones para el Final Four ya con Parque ascendido. Siempre nos sentimos muy acompañados en ese momento que fue muy complicado para nosotros por el plantel, cuerpo técnico y por todos. Es una anécdota que no puedo pasar por alto por todo lo que significó para nosotros ese momento».

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