DIEGO CEBALLOS: «NOS MERECÍAMOS EL ASCENSO»

Tres referentes del plantel de Gimnasia dieron su punto de vista de lo que fue esa temporada del Lobo; Diego Ceballos,el goleador, y los hermanos Orcellet, Hernán, el capitán, y Catriel, un arquero de gran nivel que tuvo el Lobo.

Desde Buenos Aires, donde hoy está radicado, Diego Ceballos recuerda esa campaña con mucho cariño porque fue el puntapié para que varios llegaran a cosas importantes en el fútbol nacional. Nos cuenta que: «Se había armado un gran grupo; algunos que éramos desconocidos para la B Nacional; otros con un poco más de recorrido y muchos chicos del club que estaban asomando. El equipo tenía una base del que había perdido en semifinales en la temporada pasada, Gimnasia estaba bien considerado dentro de la categoría.
El problema era que se contaba con un bajo presupuesto, todo sabíamos que íbamos a estar con ese problema pero todos estábamos ahí para hacer una campaña para llevar a Gimnasia a lo más alto y también poder seguir creciendo en nuestras carreras.
Así se fue dando que el equipo agarró una forma de juego, una identidad, de la mano de Jorge (Vendakis) que nos inculcó sus formas, su manera y la captamos bastante rápido. Se empezaron a dar los resultados, nos empezamos a hacer fuertes de local que era lo importante. Ganábamos casi siempre. Tuvimos un largo recorrido, habremos hecho una campaña de casi 70 puntos para poder jugar una final. En otro campeonato uno sale campeón de punta a punta con ese puntaje. pero había grandes equipos, estaban Arsenal,, Olimpo, Quilmes, Instituto, Atlético Tucumán y muchos más que querían estar en primera y dentro de ellos estábamos nosotros. A medida que fueron pasando los partidos, tuvimos una buena primera parte; en la segunda nos costó un poco al principio pero después agarramos de vuelta el envión. Estábamos muy bien físicamente y llegaron los cruces finales.
Ahí el equipo estaba muy bien, contra Instituto creo que jugamos el mejor partido de local (fue 5 a 2 con baile); después jugamos contra Rafaela, un equipo muy duro, muy bueno, al que también pasamos por arriba. Entonces éramos favorito en lo que era el torneo pero llegó la final contra Arsenal donde, para mí, lo perdimos de local, donde más fuerte nos hacíamos y quizás ahí hubiésemos haber podio sacar una linda ventaja pero, nos encontramos con un equipo duro, que cerró todas sus líneas, que vino hacer su trabajo. Lo hizo muy bien, contrarrestaron nuestro juego y no pudimos aprovechar la localía.
Después, en la revancha, nos encontramos con el gol de Legui (Luciano Leguizamón) de penal y después tuvimos varias situaciones para aumentar, tantas situaciones como las extrafutbolísticas que queda para el análisis aparte. Perdimos esa final tan deseada pero sabíamos que teníamos una posibilidad más.
Nos tocó Unión; nos recompusimos de lo que fue el golpe de lo que pasó en Sarandí. Hicimos un gran partido ante Unión, donde creo que si su gente no se subía a los alambrados tras el tercer gol nuestro, el lio que hicieron nos frenaron en un trámite que estaba para una goleada mayor. La segunda parte era otra cosa, se hablaba en la previa de lo que iba a pasar; estábamos condicionados, pero tampoco es excusa porque nosotros hubiésemos podido contrarrestar eso; no lo supimos hacer. Seguimos por la línea que lo veníamos haciendo, sin hacer otro tipo de juego que quizás poder hacer otro planteo, como se dice ‘con el diario del lunes’ pero no íbamos a renunciar con lo que nos llevó hasta ahí. Lo hablamos con Jorge y estábamos todos de acuerdo por lo que los puros responsables fuimos nosotros que no pudimos mantener ese 3 a 1 que teníamos a favor y ellos, con la ayuda y la localía nos superaron.
La verdad que fue una lástima ya que nos merecíamos el ascenso por todo lo que habíamos hecho pero, es fútbol, y pasaron esas situaciones. Los recuerdos son los mejores, hermosos.
Párrafo aparte para la gente de Concepción por la forma en qué nos recibió, cómo los alentó. A eso lo tengo guardado en el corazón, siempre lo llevo muy presente».

HERNÁN ORCELLET: «ES GRANDE EL ORGULLO»
Hernán Orcellet no sólo fue el capitán del equipo sino un motorcito en la mitad de la cancha con un ida y vuelta impresionante. El por derecha y Pablo Cantero por izquierda fueron, a nuestro criterio, fundamental en el andamiaje de este equipo. Nos cuenta como recuerda a ese equipo:
«Ese equipo fue de menos a más. Teníamos 4 ases , Cantero, Colombo, Leguizamón, Ceballos para atacar y un arquero para evitar…el resto fuimos acompañantes / espectadores de lujo.
Pasan los años sigue siendo tan grande el dolor por la derrota, duele el recuerdo, una herida que no sana, pero es tan grande el orgullo que representa el reconocimiento de los nuestros y los de otras camisetas a u equipo que dejo su sello y alcanzo la gloria sin conseguirla.

CATRIEL ORCELLET: «EL PODER ECONÓMICO PUDO MÁS»
Catriel se vino de Boca para jugar en el club de sus amores; lo hizo creyendo que podían ascender y vaya si estuvo cerca de cumplir con sus pronósticos de la pensión de Boca. Nos cuenta las rarezas que pasaron en ese último partido ante Unión.
«Cuando yo estaba en la pensión de Boca les decía a mis compañeros que iba a volver a Gimnasia porque mi sueño era jugar un año en primera en ese equipo. Cuando en el ’98 Gimnasia volvió a la B Nacional les decía a mis compañeros que ‘el primer año es para afirmarnos en la categoría, el segundo para estar bien en el promedio y el tercero para pelear el campeonato’. No estuve tan errado porque fue así; el primero se acomodó con el tema promedio; el segundo juega con Banfield partidos de ida y vuelta y al año siguiente con Quilmes, cuando ya volví, y al año siguiente peleamos el ascenso. Decía que en tres o cuatro años Gimnasia estaba en primera pero era mi enfermedad, mi locura que tenía. Cambiaría muchas cosas que pasaron en mi carrera por haber jugado un año con Gimnasia en primera. Si hubiese pasado no había jugador de ese plantel que no se hubiese quedado porque lo que nos hizo vivir la gente ese año es inolvidable y le teníamos que agradecer todo el cariño que nos había demostrado quedándonos un año jugando en primera.
Sobre el equipo, como dijo Jorge hace poco en un «vivo» que se armó en Instagram con todos los jugadores de ese plantel, murió con la del. Sólo cambiamos una vez en la temporada con Racing en Córdoba, donde jugamos 4-4-2 y nos fue mal. Fue una decisión del momento, del técnico tras reunirse con los más grandes, que le dijeron que sí prefirieron «morir con la nuestra». Pero creo que Jorge, de antemano sabía, que juguemos como juguemos no teníamos chance y entonces prefirió seguir fiel a sus principios futbolísticos.
«El sábado viendo la repetición de la serie con Arsenal y escuchar a los chicos con el que tenemos un grupo de whatsApp decir que le temblaban las piernas, de sentirse emocionados pese a lo mucho que pasó, sentir en las voces que muchos lagrimeaban o estaban llorando fue algo único y demuestra lo que fue ese plantel, la unión y lo que dejó la gente en nuestros corazones.
En la serie contra Unión, en la ida, ellos arrancan mejor hasta que nos metió el gol el Beto Fernández. A partir de ahí mejoramos, lo dimos vuelta y el segundo tiempo fue lo mejor nuestro en la serie. Metemos el tercer gol, verdaderamente le estábamos pagando un baile bárbaro hasta que la gente de Unión, no sé si mandada o no, cortó el partido colgándose y rompiendo el alambrado y nos frena el momento que teníamos. Creo que si no se paraba el partido podríamos haber hecho un par de goles más por como estaba el trámite.
Ya la revancha fue totalmente diferente; el ambiente desde el inicio fue otro. Cuando concentramos en Paraná, se supo que Pablo Cantero, quien era nuestra carta importante porque estaba teniendo un nivel altísimo en la última parte del campeonato, lo prueban para jugar y estaba desgarrado. Lo iban a poner a Fabio Boujón en su lugar y cuando llegamos al vestuario, de golpe, Fabio tenía 5 amarillas. Todo comenzó a ser raro. Con el tiempo uno se va enterando de cosas que pasaron en ese partido. Igualmente arrancamos con una gran jugada de Legui cuyo remate final pasa muy cerca del palo y creo que si entraba el partido se terminaba ahi porque no creo que la gente de Unión lo soporte y hacía suspender el partido. A partir de ahí Unión mejoró, nos atacó bastante y con 15 o 20 minutos de juego Madorrán, que estaba del otro lado de la cancha y con 20 mil personas en las tribunas, corrió hasta el banco de Gimnasia y echa al único defensor (Elvio Zamuner) que teníamos como reemplazo y después pasaron muchas cosas raras. Que Unión nos superó en Santa Fe es cierto pero la realidad dice que el poder económico pudo más que Gimnasia y nos dejó trunca la ilusión y el sueño que teníamos todos de ascender con un equipo que había luchado durante todo el año con la adversidad de muchas cosas, como las de no tener lugares de entrenamientos, no tener los elementos adecuados para trabajar y la deuda que se tenía con el plantel que siempre tiró para adelante pero, a pesar de todo y la frustración de enterarte de lo que hicieron para que nosotros no ascendamos lo más importante ocurrió cuando llegamos a Concepción del Uruguay lleno de gente que no nos dejaban llegar a la cancha que estaba llena, un domingo para lunes a las 3 de la mañana, quedará en la historia porque creo que no pasó nunca y no creo que pase que un equipo que salga segundo, que haya perdido dos ascenso en una semana sea recibido de esa manera, con tanta gente en una cancha a las 3 de la mañana de un lunes.

Y, al plantel nos quedó como deuda agradecer a toda esa gente que nos apoyó durante toda la temporada y que nos esperó a las 3 de la mañana para recibirnos pese a que habíamos perdido la posibilidad de dos ascensos. Fuimos al estadio Núñez es un hecho que creo jamás se vio y no creo que pueda repetirse».

Un comentario sobre “DIEGO CEBALLOS: «NOS MERECÍAMOS EL ASCENSO»”

  1. Ese grupo humano formado por jugadores, utileros, cuerpo técnico y dirigentes, no tiene nada porque reprocharse. Jugaban con un amor propio impresionante, que contagiaba a todos. Jugaron con meses sin poder cobrar o cobrando de «a puchos» y sin embargo entraban a la cancha y dejaban todo porque sabían que ese grupo de dirigentes y apoyo, hacía lo imposible para generar o conseguir un mango, los cuales cuando llegaban, se repartía entre los jugadores y cuerpo técnico… En éste terreno tambien hubieron cosas que aún no se conocen, como es la falta de apoyo que tenía Gimnasia debido al gran momento que estaba viviendo. Si bien Gimnasia siempre contó con presupuestos bajos, años posteriores en una categoría inferior, contaba con mejores y mayores ingresos por publicidad…, entre otros.
    Son muchos los partidos de esa temporada que han quedado grabados en la memoria. El 4 a 4 contra Central Córdoba (revisen los jugadores que tenía ese plantel) en Rosario y la posterior victoria a Olimpo campeón por 2 a 0 en Concepción, entre tantos otros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *