A 35 AÑOS DEL SUBCAMPEONATO ARGENTINO DE JUVENILES

En Plaza Huincul, un equipo dirigido por Mario Quinteros y conformado por mayoría de uruguayenes fue subcampeón argentino juvenil tras gran campaña.

El básquetbol cambia, los objetivos también. Hoy, un campeonato argentino ha dejado de tener el protagonismo que supo tener. La Liga Nacional hizo crecer al básquetbol argentino en forma que ni el propio León Najnudel pensaba pero, en la misma medida, hizo que perdieran interés otras cosas como los campeonatos argentinos de selecciones. El de mayores, por ejemplo, aquel que fuera denominado «el más argentino de los campeonatos», que reunía multitudes cada año hasta ya resulta complicarlo realizarlo y lo mismo pasa con los juveniles. La Liga Nacional se llevó todo a l rastra.
Jugadores de vacaciones tras agobiantes temporadas, o pensando en realizar una buena pretemporada para ganarse un lugar en sus respectivos equipos; otros con la mente más puesta en los seleccionados o en irse a jugar al exterior, le quitan preponderancia a estas competencias de selecciones.
Pero hace 35 años, la cosa era diferente. Jugar en un seleccionado provincial era a lo máximo que se podía aspirar y de ahí que los torneos nacionales adquirían gran preponderancia. Y dentro de ese panorama el seleccionado entrerriano, dirigido por Mario «Chirola» Quinteros y con la base de jugadores de nuestra ciudad, fue subcampeón argentino en el torneo jugado en Plaza Huincul, en Neuquén.
Previa a esa competencia se realizaba el torneo entrerriano que eran enormes batallas, con selecciones muy fuertes y con los equipos de la Asociación uruguayense de Básquetbol (AUB) siendo protagonista ganando y perdiendo, contra Paraná, principalmente aunque también daban batalla Concordia, Gualeguaychó o Villaguay, por ejemplo.
El equipo de la AUB fue ganador de ese provincial disputado en Villaguay y con eso se adjudicaba el derecho de ser la base del seleccionado entrerriano. Así «Chirola» se fue a Neuquén con mayoría de uruguayenses: Matías Chiozza, Diego Mugherli, Edgardo Schmidt, Hugo Ramat, Marcelo Solanas, Carlos Scola, y Pablo Ruiz, además del colonense Guillermo Frossard quien era un hijo basquetbolístico del técnico y terrible figura. Además integraron el plantel los gualeguachuenses Carlos Irungaray y Gonzalo De Cecco Pons y los paranaenses Miguel Zandomeni y Horacio Pacheco. El profesor Luis Díaz fue el asistente del técnico.
Tras enorme campaña venció a Tucumán por 78 a 52 pero, nada se pudo hacer, contra el seleccionado de Santa Fe, por entonces dominante del básquetbol juvenil, que de lo derrotó por 84 a 62 para ser el campeón.
De todas formas ese grupo de uruguayenses fue muy bien recibido cuando llegó a nuestra ciudad y tuvo el reconocimiento por la consagratoria actuación.

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